martes, 4 de octubre de 2016

LA LANZA DE IXION (Abducción)



No. ¡Por favor! No –gritó el humano mientras un selenita introducía la lanza de Ixion por su delgado cuerpo.
Esta es su cuarta abducción, ya debemos acabar los experimentos. Este terrícola está apto para habitar Ceres, de lo contrario estaremos infringiendo las normas  del consejo Galáctico –dijo CEL 2
¡Está bien! ¡Déjenlo! Por ahora –ordenó el líder de los selenitas, CEL 1. –; debemos buscar cuanto antes al resto de los elegidos; así ordenó Ixion, y no arriesgaré que el experimento se arruine por unos cuantos terrícolas ¡son la escoria de la galaxia!
EL selenita (CEL2) agarro con sus delgadas manos al terrícola y lo aparto del cuarto de experimentación.  Ordenó al resto de la tripulación dejar al humano en el domicilio de donde se produjo la abducción.
-¿Por qué debemos habitar el Planeta Ceres con estos terrícolas de poco valor, Señor? ¡Si son viles y destructivos! –preguntó CEL 2 mientras sacaba a otro humanoide de las capsulas criogénicas.
Porque Ixion lo ordena. Y así será.  Ya no podemos conformarnos con dominar el planeta tierra. Necesitamos que los terrícolas trasmitan nuestro “Macro-genoma” al planeta Ceres. Y eso es lo que haré –dijo CEL 2 mientras alzaba la lanza de Ixion con sus dos  manos. El resto de la tripulación se inclinó ante aquel acto de supremacía extraterrestre.
-¡Señor! Esta listo el segundo terrícola ¿Quiere que lo preparemos? Es aquel que se negaba a la abducción –preguntó CEL2, esperando un “NO” de respuesta. El selenita sentía compasión por los terrícolas que experimentaban la horripilante introducción de la lanza de Ixion. Los terrícolas al parecer no se daban cuenta producto de los sedantes, del cambio drástico que generaba en su cuerpo la lanza, adaptándolos con el  Macro-genoma  y de lo orgánicamente necesario para la dominación del planeta Ceres.
-¡Tráiganlo inmediatamente! ¡Póngalo ahí!  En la mesa quirúrgica. Lo atravesaré con mi gran lanza ¡Estos humanos son como gusanos de Marte! ¡Son horripilantes! Acabemos pronto con este martirio.
CEL1 se preparaba tenazmente para atravesar al terrícola con su lanza cuando este comenzó a parpadear.
-Señor. Sus ojos ¡Mire! El terrícola al parecer está tratando de comunicar algo. ¡Qué sensación más extraña!  De sus pequeños ojos se desprende una especie de armadura que los cubre, ¡pero es orgánica! –exclamó CEL2 sorprendido por la extraña sensación que provocaba el parpadeo del humano.
-¿Quizás sea una forma de comunicación Señor? ¿Quiere que lo desconectemos? –el líder CEL1 se quedó pensativo mirando al terrícola, la expresión de sus ojos le ocasionaba una sensación horripilante, pero también a la vez, un deseo de comprender la misteriosa expresión que el humano sostenía; pareciera que lo miraba de frente y que buscaba por todos los medios decir algo.
-¡Esta bien! ¡Desconéctelo! –ordenó  el líder CEL1. Algo nos querrá comunicar el espelúznate humanoide.
El hombrecillo tenía la cara de un adolescente de unos catorce años, el pelo castaño claro, ojos café claro y una tez de piel pálida como la nieve. Llevaba un pijama celeste con rayas azules  y un semblante facial entre seriedad  y timidez. Su boca cerraba y abría casi impersuasiblemente, y su cansado parpadeo desconcertaba mucho más a los selenitas.
-¡Nosotros somos los selenitas del gran Ixion! Venimos del planeta Ceres en búsqueda de ustedes. Necesitamos de su cuerpo para traspasar el Macro-genoma a las siguientes generaciones –le dijo CEL2 al hombrecillo –; pero éste no respondió de ninguna forma entendible al lenguaje extraterrestre.
¿Qué diantres quiere este humanoide? ¿No logro entender este modo de expresión?
Solo abre y cierra su boca. Mueve sus ojos y cabeza de un lado para el otro sin ningún motivo aparente.
CEL2 ¿Podemos utilizar la maquina codificadora para saber que dice el humano? –preguntó CEL1 mientras miraba con asco los movimientos que el hombrecillo hacía en la cama quirúrgica.
¡Si señor! Pero demorará un poco la traducción. En esta especie de humanoides tan primitivo es muy difícil la comunicación. Ni siquiera han llegado al desarrollo de la telepatía aún, pero se espera que su evolución prospere. Por mientras pueden ser utilizables para el cultivo del Macro-genoma en el planeta Ceres.
-¡Pero es extraño! –dijo el líder CEL1. Nunca había sentido esta sensación previo a atravesar con mi lanza a un humano. Este es muy distinto, siento que tiene un afán de expresión que lo hace diferente, es casi una sensación interplanetaria, como  si de algún modo estuviera conectado a nosotros por una razón distinta a nuestro entendimiento.
-¡Señor! Le confieso que he sentido la misma sensación. La tuve con el humano anterior. Era su cuarta abducción  y lo llevamos devuelta a su hogar, jamás sabrá que es un elegido para traspasar nuestro Macro-genoma a las civilizaciones venideras. Y es así como lo hemos hecho por mil años con el resto de su especie. Cuando se agoten sus recursos naturales volveremos por ellos y los llevaremos al planeta Ceres para comenzar una nueva rebelión –declaró CEL2 mientras veía al hombrecillo serpentearse con más avidez en la cama quirúrgica.  
-¡No! –Protestó el líder CEL1 –: hay aquí algo más; presiento que éste terrícola hace amagues de confesión ¿Será posible que los terrícolas guarden en su interior información relevante de Ceres? ¿Por qué hemos sido obligados por Ixion a someterlos a esta tortura, una y otra vez, para hacerlos portadores del Macro-genoma de nuestras civilizaciones? Aquí hay algo más. Estoy casi seguro –aseveró el líder selenita. Dígale a la tripulación que acelere la maquina codificadora, necesito saber si estos humanoides esconden algo más.
CEL2 hizo lo ordenado por su superior, y comenzó a agilizar a toda la tripulación de la nave hiperespacial, la codificación de las expresiones orgánicas del humano no tardarían en ser reveladas y adaptadas al dialecto extraterrestre. Por mientras se encontraba haciendo guardia a los espasmódicos y desesperantes movimientos del pequeño hombrecillo.
Un sonido espectral clamoreo en tono agudo por la pantalla del visor de la nave, la señal provenía del planeta Ceres.
-¡Señor, Líder CEL1! –Dijo un selenita de guardia, mientras miraba el visor –, es el “Gran Ixion”  llama de nuestro planeta. Quiere comunicarse con usted.
El “Gran selenita Ixion” apareció por el visor de la nave en pantalla completa. Tenía un aspecto verdoso musgo con hoyuelos en sus delicadas mejillas, como pequeños cráteres lunares, sus ojos eran un poco más ovalados que el resto de los selenitas. Rasgo característico de la realeza invasora de Ceres. Sus brazos alargados serpenteaban como tentáculos de pulpo.
-¡Oh, “Gran Ixion” Señor de las galaxias! –Espetó el Líder CEL1 en una sutil reverencia, mientras el resto de la tripulación selenita se inclinaba –: ¿Cuáles son vuestras órdenes? Hemos estado traspasando el Macro-genoma  a los terrícolas  como usted lo ha ordenado.
-¡Pues! ¿Cuánto tiempo falta para terminar la misión? –Preguntó el Gran Ixion
-No mucho su excelencia. Pero ha surgido una interrogante. Nos disponíamos a traspasar el Macro-genoma al último de los terrícolas subyugados, cuando éste despertó y trato de comunicarse con nuestra civilización. He ordenado utilizar la maquina codificadora para descifrar la información que el terrícola quiere expresar, pero aún está en procedimiento.
-¡No importa lo que digan! –Exclamó el Gran Ixion  mientras se acercaba más a la pantalla con una expresión de autoridad en sus ojos –; los humanos son solo pasajeros, es una especie inútil que está destinada a extinguirse; pero su cuerpo esencial para el traspaso del Macro-genoma pues en ellos vive la información primitiva de donde nace nuestra raza alienígena. Pero en nada mas importan, jamás podremos adaptarnos a ellos, es una especie muy inferior a la nuestra.
-¡Señor, Gran Ixion! Disculpe que lo contradiga su excelencia –dijo CEL1 –, pero aquel terrícola es muy distinto a los otros, tiene una expresión en sus ojos que nos hace familiar, presiento que tiene una información importante para nuestra civilización…
-¡Cállese la boca! –Interrumpió el Gran Ixion al líder CEL1 –, he experimentado por mil años con estos terrícolas, y jamás, jamás… ninguno de estos insectos humanoides han sido útiles, salvo para una cosa, asegurar la supervivencia del Macro-genoma. Le ordeno que utilice inmediatamente la lanza de Ixion en ese humano y traspase el Macro-genoma, termine con esto de una vez, y le aseguro que estos experimentos justificara nuestra sobrevivencia en el planeta Ceres.
Ixion desapareció lentamente del visor de la nave, todos los selenitas se quedaron pasmados y pensativos por la orden del superior. Jamás en toda la historia de los experimentos habían sentido tanta atracción por la fisionomía de los humanos como aquel día, y menos de uno tan joven como el pequeño hombrecillo. CEL2 preparó la camilla quirúrgica nuevamente, y los ojos del pequeño humano ya no brillaban tanto, su luz interplanetaria se había esfumado, había perdido la esperanza de comunicarse con los selenitas, como si entendiera todo lo ordenado por el Gran Ixion; CEL2 toma la lanza un poco dubitativo al comienzo, luego, atravesó al humano sin titubear, sus ojos se fueron cerrando lentamente, mientras todos los selenitas se quedaron alrededor de la camilla observando aquel humano que jamás volvería a ser el mismo.
-¡Esta bien! –Dijo CEL1 –, ya acabo todo, vayan a sus puestos y devuelvan a este humano a su hogar. No habrá más abducciones por hoy.  El traspaso del Macro-genoma ha finalizado. Jamás sabremos lo que intentaba comunicar, en fin.
Un selenita interrumpió abruptamente.  
-¡Señor! La máquina codificadora acaba de terminar el procedimiento.
-¡Es un poco tarde! Pero tráigame el informe, solo por curiosidad quiero saber que nos trataba de decir aquel terrícola. –Dijo el líder CEL1 con un ademan de negatividad.
El selenita obedeció y le trajo el informe de la maquina codificadora.
¡Oh, Santas Galaxias! ¡Llamen a Ixion! ¡La infamia ha caído sobre nuestra civilización! Mientras dejaba caer el informe en el suelo de la nave; su contenido aseveraba lo siguiente: “No soy humano, soy un selenita del futuro, el Macro-genoma extinguirá el planeta Ceres, el último bastión de nuestra realeza”    
     
GTF.
    

    

No hay comentarios:

Publicar un comentario