sábado, 22 de septiembre de 2018

CYBERDREAM




Parte I
Un Nuevo Mundo Virtual

¿Realidad o ficción? –dijo Elnik Veta, frente a los nuevos seleccionados para el protocolo Cyberdream, los chicos reían con nerviosismo mientras el veterano científico se paseaba de un lugar a otro, en el medio del Salón virtual.
Había unos dispositivos mecanizados que se deslizaban por el suelo de metal, los pequeños robots, lustraban los zapatos de los visitantes, con unas esponjas negras y redondeadas que giraban rápidamente. Uno a uno los voluntarios fueron tomando posición en unas butacas con la marca: <<Cyber-Dream .S.A & Galaxy>> empresa encargada del experimento que cambiaría sus vidas, y la vida de la humanidad, ya que, para el año 2146, los dispositivos de felicidad humana habían colapsado en el mundo entero, cada vez se hizo más complicado poder establecer los mecanismos cerebrales que fomente la felicidad, en el sistema nervioso central, y en los componentes biológicos neuronales de la raza humana. Hacia el año 2135, las empresas encargadas en la investigación de la avanzada neurociencia habían llegado a la conclusión que la única forma de mantener, un cerebro humano promedio, en las condiciones de desarrollar felicidad y bienestar en los individuos era a través de un programa virtual, que sustentara aquellos deseos básicos del ser humano que nunca había desarrollado, desde, besar la chica de sus sueños, ganar la lotería, o simplemente obtener una familia feliz o un buen trabajo. Para aquellos años, el mundo sufría una profunda crisis ambiental insostenible que debilitó la corteza terrestre obligando a la población reducir drásticamente la producción de cualquier manufactura, industria o servicio, en resumidas cuentas, no había posibilidad de realizar actividad laboral alguna que dañara el debilitado ecosistema. Las pantallas del salón virtual pasaban una pequeña película que resumía en pocas imágenes la historia del mundo, con sus fracasos y guerras, pero también con todos sus avances científicos y biorobóticos.  
-¿Qué es precisamente lo que haremos aquí Doctor Veta? – preguntó el voluntario Deivid Green, mientras intercambiaba sus botines al lustra robot.  
-Más importante de qué es lo que haremos, es dónde lo haremos –meditó–, y para ello, nuestra empresa ha creado un mecanismo virtual sin precedentes, que les cambiará la vida para siempre –el científico se deslizó con soltura por las butacas de los jóvenes aspirantes, mirándolos fijamente, y contra preguntó–. ¿Alguno de ustedes ha soñado alguna vez con hacer lo que le plazca con quien le plazca y donde sea, he incluso, si se quiere en otro planeta o sistema solar? –los voluntarios asintieron con la cabeza –, ¿estarían dispuestos a que sus sueños se hagan realidad y conseguir dicha y felicidad al alcance? ¡aquí y ahora!
-¡Sí! –respondieron unas voces al unísono como si estuvieran respondiendo al predicador de la iglesia.
-Pues bien. Les explicaré con detalles. –Unas pantallas azul plateadas descendieron del cielo del salón virtual, cayendo justo delante de los ojos de los jóvenes. –En cada butaca encontraran unos anteojos para ver la presentación en las pantallas plasmáticas. Os ruego que pongáis dichos lentes. – espetó el científico.
>>En primer lugar, debo explicarles la dicotomía que existe ente la Realidad y la Ficción, muchos de ustedes sabrán, que la diferencia de ambos conceptos oscila en la materialidad y la substancian que puede tener un elemento u otro, como verán, las cosas reales, son aquellas que tienen un componente concreto material percibida por nuestros sentidos, que en definitiva podemos tocar, oler, palpar y observar; o bien, si concretamente podemos dilucidar algún hecho histórico o científico que sea cuestionable, podemos resolverlo a través del método científico que nos ha acompañado hace cientos de años…, en fin, hemos incorporado todos aquellos elementos, y conceptos dentro de nuestro mundo, que prácticamente no podemos vivir sin ellos, ¿cómo podremos convencer a nuestra mente de que ciertos objetos y cosas son reales no siéndolos? Y… ¿cómo podremos diferenciar un objeto irreal cuando en nuestro mecanismo sensorial ya esta incorporado como un elemento material con toda su estructura? ¿Qué diría platón en el mundo de las ideas electrónicas o sensorialmente existentes solo en nuestro proceso cognitivo neuronales?  Es cierto que nuestros sentidos establecen las realidades, pero…, ¿qué pasaría, si yo les dijera que ese mecanismo puede cambiar…? Que es probable que la ficción logre una realidad concreta con solo pensarlo, o soñarlo tal vez.
Hubo un silencio de incertidumbre e ingenuidad entre los jóvenes, los siseos se escuchaban hasta el fondo del salón virtual.
-¡Señor! –un joven levantó su mano–, creo entender lo que usted expone, sabemos que existen campos de la corteza cerebral aun inexplorados, pero también sabemos que nuestro cerebro puede ser muy débil al invertir los procesos cognitivos. ¿Cómo será posible esta inversión de realidades? –el muchacho se rascó la cabeza en señal de duda.
-¡Elemental mi querido Watson! –baladró el científico –, estaba esperando esa pregunta, y la verdad es que tras años de investigación por fin podemos gritar ¡Eureka! No solo por encontrar la quinta esencia de la inversión cognitiva neuronal, sino también por crear esta realidad virtual que permita que aquellos objetos pensados y soñados pasen al plano de la realidad… ¡Si, señores! Y no hablo de una realidad virtual cognitiva, hablo de la realidad verdadera, la presente, la que vivimos aquí y ahora, aunque me atrevería decir que fuimos más allá que eso, estamos a punto de hacerla patente no solo aquí en el mundo real, sino también en una línea cronológica de tiempo, que nos permitiría cambiar varios sucesos de la humanidad en pasado-presente-futuro.
Los jóvenes hicieron muecas de sorprendidos en sus butacas.
>>Pero me explicaré más al respecto. –Endilgó el Doctor Veta–. Lo primero que hay que establecer es que existen dos realidades paralelas, en esta dicotomía que nos convoca. Tal como se muestra en el esquema de la pantalla tele plasmática:

  



REALIDAD (A):
“La Realidad tangible de los sucesos”: aquellos hechos o cosas que existen o pudieron existir y son perceptible por los sentidos en el mundo real. Los hechos que pudieron haber sucedido, también son parte de esta realidad.
REALIDAD (B):
“La multiplicidad de realidades”: son variadas e imaginable por la mente humana de forma inagotable, pero que no puede ser perceptible por los sentidos; a no ser, que se aplique los experimentos del protocolo Cyberdream, y en tal caso pasará a ser parte del mundo real (Realidad A)

Pero, para llegar a nuestra premisa científica debemos anular las realidades –el científico tachó con una cruz virtual la Realidad A y B, luego prosiguió con la explicación–, supongamos en la premisa hipotética de que no existen tales realidades, ni la Realidad A, ni la Realidad B. En esta hipótesis, de la inexistencia de las Realidades, no nos queda más alternativas que crearlas en un mundo constante y regido por nuestro pensamiento: “La Realidad Virtual”; pero como veras, en este mundo holográfico, no existe una realidad absoluta, sino múltiples realidades, tan infinitas como la imaginación pueda soportar (la Realidad B), por lo tanto, aquello que no ha tenido existencia material en la Realidad B simplemente no existe…, pues bien, ese asunto está zanjado, puesto que si las cosas tuvieran existencia en la Realidad A se auto sustanciaría. Por ejemplo, si algo, algún objeto u hecho no sucedió o una ameba no vivió orgánicamente en un ecosistema, simplemente no existió. Pero…, que pasa con todo aquello que no existió jamás ¿es posible que exista en otras realidades?, la respuesta es que jamás se producirá en el plano de la Realidad A; por eso hemos creado una realidad alternativa, donde existirá aquellos que no existió en esta realidad A,  y todo gracias a las múltiples interconexiones neuronales que existen en nuestro cerebro, y en el universo, encontramos la manera de descifrar estas conexiones y traerlas al plano tangible, al mundo como lo conocemos; porque, si partimos de la base de que creamos estas multirealidades, cabría hasta los objetos inimaginables de la ficción, podríamos crear una especie de pájaro extinto en la prehistoria, hechos históricos que nunca sucedieron y que cambiaría los acontecimientos del mundo, las curas de las enfermedades virales, la búsqueda de la felicidad, aquí cabe todo lo que la mente puede crear en cada uno de ustedes y del universo, cada uno de es un mundo entero de probabilidades, las combinaciones son infinitas. Sin embargo, hay una advertencia, las creaciones de la mente humana pueden ser muy hostiles, hemos descubierto en nuestras investigaciones que aquellos instintos más ruines, psicóticos y despiadados tiene una presencia aun significativa en nuestro plano evolutivo. A fin de cuentas, lo que quiero decir, es que si alguno crea una realidad que este inundada por devastaciones apocalípticas, criaturas malignas, deformaciones espectrales, o cualquier aberración que provengan de la oscuridad mental y sádica de su cerebro, será realidad, y no solo en el plano de la Realidad B, sino también en nuestra Realidad A, la realidad tangible de los sucesos.    
Los jóvenes se miraron con gestos horrorizados.
>>En consecuencia, solo lo digo en forma de advertencia, ¡no se asusten, chicos! –susurró con voz grave y tétrica el científico y encorvó los dedos de sus manos, como una pata de águila–, ninguno de ustedes será sometido a un experimento que afecte su integridad física y psíquica, además la empresa <<Cyber-Dream .S.A & Galaxy>>  cuenta con un nuevo avance en tecnología virtual –mostró un pequeño objeto que presionaba entre el índice y el pulgar –, se trata de un nuevo chip inhibidor sensorial, mucho más potente que el resto que hemos creado. Lo que hace es básicamente elegir todas aquellas imágenes o sucesos cognitivos que podrían ocasionar un peligro en la realidad tangible de los sucesos y desecharlos; además, produce un equilibrio en la ecuación cerebral de cualquier mecanismo de realidad virtual, así nos evitamos que el cerebro colapse y muera en algún experimento. Lo cierto es que estarán muy asegurados, y habrá un jugoso cheque para aquellos que terminen todo el proceso completo.
-¡Ah!, ya entendí. –Dijo Deivid Green–. Lo que quiere usted y su empresa, es que seamos unos malditos conejillos de india.     
-Yo no lo tomaría así, ¡mi querido Watson! –Fraseó ora enserio, ora en broma–. Lo tomaría como una gran oportunidad de aportar a la ciencia y a la tecnología, no os olvidemos que el protocolo de Cyber-Dream se encuentra bajo los términos legales complementarios de nuestro sistema mundial, cualquier avance sería de suma utilidad en el planeta, a parte que será muy bien compensado de por vida, estoy seguro que cualquiera de ustedes serian muy felices al tener asegurado su alimentación y vivienda por el resto de sus días…, a parte de los créditos que se ofrece por todos los servicios. No nos olvidemos que la tierra esta sobrepoblada.
-¡Basura! Yo me largo de acá. –Dijo un joven de las butacas traseras.
-No hay problema. –repuso Veta –, los que quieran abandonar el barco pueden saltar, yo solo les muestro el camino, y ustedes son libres de decidir a propia voluntad ¡libre albedrío! –reafirmó.
Los jóvenes se pararon poco a poco y fueron abandonando la sala virtual, solo quedó Deivid Green y un grupo de tres voluntarios frente a las pantallas plasmáticas.
-Sr. Green, veo que ha cambiado de parecer –señaló el científico y rosó su barbilla.
-Solo lo hago por los créditos, más vale arriesgarme de una vez por todas que vivir en la sobrepoblación – indicó Green, aunque sus ojos mostraban un leve brillar que delataba miedo e incertidumbre.
-Pues bien, ¡es hora muchachos! Acompáñenme –ordenó el científico.
Los jóvenes y Deivid Green entraron a un salón más grande que el primero. Una docena de científicos trabajaba a toda máquina en los ordenadores holográficos, había unos diez de ellos, que enviaban una señal electromagnética a un <<orbe esferoidal>> conectado a unos cilindros, que se desprendían hacia unas paredes de hierro…, y en el techo, una abertura en forma de “Q” se abría y cerraba dejando ver el paisaje espacial de la noche, y los puntiagudos luceros del espacio sideral. El orbe esferoidal emitía unos rayos transparentes que dejaban unas chispas en forma de cuncuna, y viajaban por el aire del salón, hasta deshacerse  y apagarse como luciérnagas.
El científico preguntó:
 ─¿Estamos listos muchachos? El orbe esta preparado, solo debemos pasarles estos memorándum…, ¡ya saben! La papelería barata, es parte del protocolo –indicó con un dejo de broma y desagrado ambiguo.
El Sr. Green observó detenidamente el memorándum, y no encontró frase que merezca algún reparo. Los jóvenes accedieron sin leerlo con mucha astucia. 

Empresas: Cyber-Dream .S.A & Galaxy
25 de marzo del año 2146.
Grupo Científico del Sistema terrícola y Federación Galáctica

MEMORANDUM DE CONFORMIDAD.

Yo____, estando en pleno uso de mis facultades mentales, y con la presente manifestación de voluntad, libre de cualquier vicio, declaro: <<que trasfiero todos los derechos de los descubrimientos científicos y astronómicos que se hagan en virtud de la Realidad virtual, experimento que se lleva a cabo por el protocolo de la empresa,  Cyber-Dream .S.A & Galaxy, y que tiene por objeto, encontrar cualquier mecanismo de sobrevivencia de la humanidad, así como, la añorada felicidad de los habitantes de la tierra, que en su propósito amerite.>>
Se  declara también, que, por el presente memorándum, cualquier persona que haya sido sometida a los experimentos del protocolo Cyber-Dream, quedaran afectos al pago de créditos canjeables en la tierra o cualquier planeta de la federación, más el aseguramiento de sus provisiones básicas para la subsistencia por el resto de sus días.
____________
Firma del Voluntario


Los jóvenes entraron al Orbe detenidamente, y fueron observando su contenido. Había un escabel alargado y de tono metálico, donde los ocupantes tomaron asiento, el Sr. Green observó a los costados del Orbe, colgaban unos digitadores temporales que marcaban las 00:00, como si fuera un cronómetro listo para partir. El científico les entregó unos trajes celuloides  a los voluntarios que daba el aspecto de unos muñecos cerosos y brillantes, con una insignia y su nombre estampado. Los ocupantes del Orbe accedieron a ponérselos juntos con el casco virtual y el chip inhibidor de pesadillas.
-Por lo menos de ve bien el casco, tiene un aspecto moderno. –Dijo Ben.
-Pareces un muñeco de metal, de esos que usaban en la vieja década del 2100 –agregó Samara. – Y tú ¿Cómo te llamas? –miró al costado izquierdo del escabel, había un joven silencioso que observaba intrigado todo el Orbe.
-¿Me dices a mí? –se apuntó con un dedo distraído.
-Si. A ti…, ¿a quién más? ¡bobo! –masculló en tono sarcástico la chica. –No estarás espantado ¿verdad?
-No, al contrario –respondió toscamente–, estoy muy emocionado por entrar a Cyberdream. Y un poco ansioso debo agregar. ¡Ah!, por cierto, me llamo Alberto, pero mis amigos me dicen All. –extendió su mano saludando.
-¿Has firmado el memorándum? –repuso Samara.
-Yo no firmaré ningún puto memorándum. –Atajó Ben, arrugó el papel y lo tiró al tacho– solo quiero entrar a Cyberdream y después recibir el jugoso cheque con los créditos, comprar una nave y largarme a otro sistema solar, estoy cansado de esta sobrepoblación. Y que no alimentemos este planeta de buenos chatos. Hace miles de años que no conozco un científico con buenas intenciones. –Exageró–. Y el Sr. Elnik Veta… ¡Tsk, tsk…!  –resopló meditativo –, algo raro tiene este tipo. Pero prefiero correr el riesgo.
-Igual que yo –agregó Deivid Green y se acercó a los muchachos–, el riego vale la pena, y de pasada quizás nos hacemos famosos. Es verdad que en años no se ha podido confiar en los científicos de la tierra, pero es porque a los buenos se los llevan a fuera del sistema. Desde que empezó la colonización ha sido mejor llevarse a estos sabelotodo a un lugar donde puedan trabajar y resulten los experimentos. No digo que Cyberdream vaya a fallar, pero ya sabemos como son las cosas.
-Lo tengo más que claro –inquirió Samara –, pero tú, no creo que tengas más edad que el Doctor Veta.
-Eres perceptiva o bien, mis canas ya son notorias. Efectivamente no soy tan joven como ustedes…, pero Cyberdream esta diseñado para cualquier cerebro en evolución desde el 2100, año en que la realidad virtual se hizo masiva en la cotidianidad de la Tierra, así que espero no defraudarlos.
-No lo harás, ninguno de nosotros lo haremos –repuso Ben–, no sé qué tiene cada uno de ustedes en vuestras cabezas, espero que sus más grandes temores y pesadillas no generen ningún percance; me incluyo, pero si estoy seguro de algo, nadie podrá resistir en Cyberdream si no nos mantenemos atentos y unidos.
All y Samara asintieron con la cabeza.
-¡Estas en lo correcto chico! Y soy el primero en asumir esa responsabilidad –balbuceó para sus adentros el Sr. Green y repuso–: ¡espero invitar las frías de regreso, y me comprometo a unas hamburguesas con patatas si salimos vivo de esta! Los créditos darán para eso y aventuras estelares.
Los chicos sonrieron.
-Espero no interrumpir –baladró el Doctor Veta en tono serio y carrasposo –, pero mis colegas me informan que el Orbe se encuentra en condiciones para entrar a Cyberdream, el ordenador central ha enviado las siguientes instrucciones:

Ordenador 3.21-c-x EXP. CYBERDREAM/OT-A

1)      Una vez que los ocupantes tomen posesión del Orbe temporal B, debe acudir uno de ellos, elegido entre sus miembros, al conducto teleyector que los trasportará al portal del sueño, según la composición de elementos elegido por su cerebro en la Cyberdream.
2)     Los otros miembros del grupo podrán ver el proceso en las pantallas teleplagmáticas e incorporarse al modo onírico de su compañero, o bien elegir otra ruta del portal.  
3)     Una vez elegido el portal, el suceso se trasladará al Orbe temporal A (mundo real) donde quedará impreso la realidad onírica y encapsulada hasta que alguno de los ocupantes la active, una vez saliendo del Cyberdream.
4)     Si alguno de los ocupantes fallece o se extravía en el portal, sin ser impreso en el Orbe temporal A, quedará vagando para siempre, sin ser recuperado del mundo Cyberdream, por la imposibilidad  física de recuperar su cuerpo perdido en su propio centro cerebral.   
Se desprendió un ordenador tele plasmático de la sala, y un dron proyectó las instrucciones en el panel gigante, los ocupantes del escabel se miraron sorprendidos. Todos, menos el Sr. Green, que tenía una aptitud más controlada que el trio de jóvenes ocupantes. El doctor Veta, prosiguió con la explicación:
-Después de esta intervención en los tele plasma, espero que quede claro las instrucciones, lo primero, es activar el conducto teleyector. –Sentenció –, luego,  ya verán ustedes mejor que yo a quien eligen para…
-No gaste más palabras Sr. Elnik…, ambos sabemos muy bien lo que debemos hacer –dijo Sr. Green y miró de soslayo a los jóvenes buscando complicidad –, solo espero que su grupo de científicos estén atentos las 24 horas, y con la disposición que amerita el experimento. Deben estar en los ordenadores cuando dispongamos de cualquier elemento de combate o defensa, o lo que sea necesario.
-No cabe duda –agregó Elnik.
-No quiero morir allí –susurró Samara –, trataré de que mi mente solo cree realidades concretas, me gustaría que los habitantes de la tierra tengan la añorada felicidad, la necesitamos. ¿No es cierto chicos? –increpó con dulzura y los ocupantes asintieron.
-Muy bien, ¡que no se hable más cretinos! – agregó Ben  –, ya me siento como una niña con su helado, vamos de una vez al ¡rock and roll!
El Sr. Green sonrió y repuso:
-Doctor Veta, ya oyó al joven, estamos listo. Prepare el escabel.
Los ocupantes tomaron sus puestos, abrocharon los cinturones de seguridad, y se colocaron los cascos virtuales. Estaban dispuestos a trasportarse al Orbe temporal B a toda máquina. Unos drones inyectaron pequeños cables tentaculados en los cascos de los ocupantes, y unos brazos mecánicos de plomo alzaron el escabel hacia el centro del Orbe. Elnik Veta tomó posición junto al resto de los científicos, frente a los ordenadores y el Orbe temporal comenzó a girar poco a poco aumentando su velocidad hasta un punto de no retorno; una capa protectora recubría el Orbe por fuera, y en cuestión de segundos les disparaba rayos electrizantes por todo el salón.
-¡Mas potencia! –ordenó Elnik, y los anteojos de los científicos se trizaron –, con esta velocidad debe superar a la luz, la supersónica no basta –endilgó a viva voy en el medio del salón, como si fuera un científico loco, los demás doctores miraron atónitos.
-¡Mas potencia! –volvió a vociferar. Y en un abrir y cerrar de ojos el Orbe desapareció.
Los papeles flameaban por todo el salón, con una brisa incomoda y helada.
-¡Muy bien! –se tranquilizó Elnik – ¿Qué dicen las los Teleplasma? ¿hay noticias de nuestros ocupantes?
Hubo un silencio incomodo de 30 segundos.
-¡Miren! –dijo un científico, mientras arreglaba sus anteojos con el índice –, ¡el cronometro! Es el tiempo…, está corriendo señor, están en Cyberdream. Lo han logrado ¡Eureka!
La tele pantalla se activó.
Un ruido de interferencia comenzó a centellar, y poco a poco, una figura humana con un traje celuloide se fue dibujando en las Telepantallas.
-¡Aquí, Deivid Green, me escuchan! Cambio. (sonido carrasposo)
-Si. Atentos y claros – masculló Elnik Veta con los ojos vidrioso de entusiasmo.
Gritos de júbilo y aplausos vibraron en todo el salón.
-Doctor, ¡lo logramos! ¡estamos bien! Los chicos no pueden creer lo que estamos viendo.  Tenía razón, aquí podemos crear realidades, quizás podamos buscar formas de felicidad neuronal para todos los habitantes de la tierra, la Cyberdream tiene múltiples conexiones en todo el macrosistema de la realidad virtual. Podemos hacer todo lo que queramos, pero…
(Ruido de interferencia)
La complexión del Sr. Green se desfiguró hasta desaparecer en el telepantalla. 
-¡Pero…! ¿Qué? –Exclamó compungido Elnik –. ¿pueden hacer algo, inútiles? –desesperó.
Pasaron 30 segundos y volvió la señal.
-(¡Auxilio! ¡Auxilio!) –se escucharon gritos compungidos.
El doctor Veta corrió hacia el fonovisor.
-Sr Green, ¿me escucha? ¿se encuentra allí? Cambio. Sr. Green… –gimoteó horrorizado el científico.
(Ruido de interferencia)
-¡Ayúdennos! ¡Por favor! –gritó desesperado–, estamos en la mente de Samara. ¡Es horrible! ¡Dios! ¡horrible!… ayuda… es gigante, tiene cuernos y un rostro no humano… nos persigue y estamos atrapados. ¡Viene por nosotros… ! ¡Ayudaaa!
(Fin de la interferencia)
-Señor – espetó un científico.
-¿Qué?
-Los chips inhibidores. El ordenador indica que han fallado. Los ocupantes están atrapados en la Cyberdream, solos frente a los peligros de sus propias mentes. ¿Qué haremos? – rezongó desesperado.
Elnik resopló cansado y abatido.
-¡Prepárense! –dijo con decisión–, no los dejaré solo ahí con esa cosa. Debemos ir por ellos.



  
        
   
  

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