Parte I
Un Nuevo Mundo Virtual
¿Realidad o ficción? –dijo Elnik Veta,
frente a los nuevos seleccionados para el protocolo Cyberdream, los chicos reían con nerviosismo mientras el veterano
científico se paseaba de un lugar a otro, en el medio del Salón virtual.
Había
unos dispositivos mecanizados que se deslizaban por el suelo de metal, los
pequeños robots, lustraban los zapatos de los visitantes, con unas esponjas
negras y redondeadas que giraban rápidamente. Uno a uno los voluntarios fueron
tomando posición en unas butacas con la marca: <<Cyber-Dream
.S.A & Galaxy>> empresa
encargada del experimento que cambiaría sus vidas, y la vida de la humanidad,
ya que, para el año 2146, los dispositivos de felicidad humana habían colapsado en el mundo entero, cada vez se
hizo más complicado poder establecer los mecanismos cerebrales que fomente la
felicidad, en el sistema nervioso central, y en los componentes biológicos
neuronales de la raza humana. Hacia el año 2135, las empresas encargadas en la
investigación de la avanzada neurociencia habían llegado a la conclusión que la
única forma de mantener, un cerebro humano promedio, en las condiciones de
desarrollar felicidad y bienestar en
los individuos era a través de un programa virtual, que sustentara aquellos
deseos básicos del ser humano que nunca había desarrollado, desde, besar la
chica de sus sueños, ganar la lotería, o simplemente obtener una familia feliz
o un buen trabajo. Para aquellos años, el mundo sufría una profunda crisis
ambiental insostenible que debilitó la corteza terrestre obligando a la población
reducir drásticamente la producción de cualquier manufactura, industria o
servicio, en resumidas cuentas, no había posibilidad de realizar actividad
laboral alguna que dañara el debilitado ecosistema. Las pantallas del salón
virtual pasaban una pequeña película que resumía en pocas imágenes la historia
del mundo, con sus fracasos y guerras, pero también con todos sus avances
científicos y biorobóticos.
-¿Qué es
precisamente lo que haremos aquí Doctor Veta? – preguntó el voluntario Deivid
Green, mientras intercambiaba sus botines al lustra robot.
-Más
importante de qué es lo que haremos, es dónde lo haremos –meditó–, y para ello,
nuestra empresa ha creado un mecanismo virtual sin precedentes, que les
cambiará la vida para siempre –el científico se deslizó con soltura por las
butacas de los jóvenes aspirantes, mirándolos fijamente, y contra preguntó–.
¿Alguno de ustedes ha soñado alguna vez con hacer lo que le plazca con quien le
plazca y donde sea, he incluso, si se quiere en otro planeta o sistema solar?
–los voluntarios asintieron con la cabeza –, ¿estarían dispuestos a que sus
sueños se hagan realidad y conseguir dicha y felicidad al alcance? ¡aquí y
ahora!
-¡Sí!
–respondieron unas voces al unísono como si estuvieran respondiendo al
predicador de la iglesia.
-Pues
bien. Les explicaré con detalles. –Unas pantallas azul plateadas descendieron
del cielo del salón virtual, cayendo justo delante de los ojos de los jóvenes.
–En cada butaca encontraran unos anteojos para ver la presentación en las pantallas
plasmáticas. Os ruego que pongáis dichos lentes. – espetó el científico.
>>En primer lugar, debo explicarles la
dicotomía que existe ente la Realidad y
la Ficción, muchos de ustedes sabrán, que la diferencia de ambos conceptos
oscila en la materialidad y la substancian que puede tener un elemento u otro,
como verán, las cosas reales, son aquellas que tienen un componente concreto
material percibida por nuestros sentidos, que en definitiva podemos tocar,
oler, palpar y observar; o bien, si concretamente podemos dilucidar algún hecho
histórico o científico que sea cuestionable, podemos resolverlo a través del
método científico que nos ha acompañado hace cientos de años…, en fin, hemos
incorporado todos aquellos elementos, y conceptos dentro de nuestro mundo, que
prácticamente no podemos vivir sin ellos, ¿cómo podremos convencer a nuestra
mente de que ciertos objetos y cosas son reales no siéndolos? Y… ¿cómo podremos
diferenciar un objeto irreal cuando en nuestro mecanismo sensorial ya esta
incorporado como un elemento material con toda su estructura? ¿Qué diría platón
en el mundo de las ideas electrónicas o sensorialmente existentes solo en
nuestro proceso cognitivo neuronales? Es
cierto que nuestros sentidos establecen las realidades, pero…, ¿qué pasaría, si
yo les dijera que ese mecanismo puede cambiar…? Que es probable que la ficción
logre una realidad concreta con solo pensarlo, o soñarlo tal vez.
Hubo un
silencio de incertidumbre e ingenuidad entre los jóvenes, los siseos se
escuchaban hasta el fondo del salón virtual.
-¡Señor!
–un joven levantó su mano–, creo entender lo que usted expone, sabemos que
existen campos de la corteza cerebral aun inexplorados, pero también sabemos
que nuestro cerebro puede ser muy débil al invertir los procesos cognitivos.
¿Cómo será posible esta inversión de realidades? –el muchacho se rascó la
cabeza en señal de duda.
-¡Elemental
mi querido Watson! –baladró el científico –, estaba esperando esa pregunta, y
la verdad es que tras años de investigación por fin podemos gritar ¡Eureka! No
solo por encontrar la quinta esencia de la inversión cognitiva neuronal, sino
también por crear esta realidad virtual que permita que aquellos objetos
pensados y soñados pasen al plano de la realidad… ¡Si, señores! Y no hablo de
una realidad virtual cognitiva, hablo de la realidad verdadera, la presente, la
que vivimos aquí y ahora, aunque me atrevería decir que fuimos más allá que eso,
estamos a punto de hacerla patente no solo aquí en el mundo real, sino también en una línea cronológica de tiempo, que
nos permitiría cambiar varios sucesos de la humanidad en
pasado-presente-futuro.
Los
jóvenes hicieron muecas de sorprendidos en sus butacas.
>>Pero me explicaré más al respecto. –Endilgó
el Doctor Veta–. Lo primero que hay que establecer es que existen dos
realidades paralelas, en esta dicotomía que nos convoca. Tal como se muestra en
el esquema de la pantalla tele plasmática:
|
REALIDAD
(A):
|
“La
Realidad tangible de los sucesos”: aquellos hechos o cosas que existen o
pudieron existir y son perceptible por los sentidos en el mundo real. Los
hechos que pudieron haber sucedido, también son parte de esta realidad.
|
|
REALIDAD
(B):
|
“La multiplicidad
de realidades”: son variadas e imaginable por la mente humana de forma
inagotable, pero que no puede ser perceptible por los sentidos; a no ser, que
se aplique los experimentos del protocolo Cyberdream, y en tal caso pasará a
ser parte del mundo real (Realidad A)
|
Pero,
para llegar a nuestra premisa científica debemos anular las realidades –el
científico tachó con una cruz virtual la Realidad A y B, luego prosiguió con la
explicación–, supongamos en la premisa hipotética de que no existen tales realidades,
ni la Realidad A, ni la Realidad B. En esta hipótesis, de la inexistencia de
las Realidades, no nos queda más alternativas que crearlas en un mundo constante y regido por nuestro pensamiento: “La
Realidad Virtual”; pero como veras, en este mundo holográfico, no existe una
realidad absoluta, sino múltiples realidades, tan infinitas como la imaginación
pueda soportar (la Realidad B), por lo tanto, aquello que no ha tenido
existencia material en la Realidad B simplemente no existe…, pues bien, ese
asunto está zanjado, puesto que si las cosas tuvieran existencia en la Realidad
A se auto sustanciaría. Por ejemplo, si algo, algún objeto u hecho no sucedió o
una ameba no vivió orgánicamente en un ecosistema, simplemente no existió.
Pero…, que pasa con todo aquello que no existió jamás ¿es posible que exista en
otras realidades?, la respuesta es que jamás se producirá en el plano de la
Realidad A; por eso hemos creado una realidad alternativa, donde existirá
aquellos que no existió en esta realidad A, y todo gracias a las múltiples interconexiones
neuronales que existen en nuestro cerebro, y en el universo, encontramos la
manera de descifrar estas conexiones y traerlas al plano tangible, al mundo
como lo conocemos; porque, si partimos de la base de que creamos estas
multirealidades, cabría hasta los objetos inimaginables de la ficción,
podríamos crear una especie de pájaro extinto en la prehistoria, hechos
históricos que nunca sucedieron y que cambiaría los acontecimientos del mundo,
las curas de las enfermedades virales, la búsqueda de la felicidad, aquí cabe
todo lo que la mente puede crear en cada uno de ustedes y del universo, cada
uno de es un mundo entero de probabilidades, las combinaciones son infinitas. Sin
embargo, hay una advertencia, las creaciones de la mente humana pueden ser muy
hostiles, hemos descubierto en nuestras investigaciones que aquellos instintos
más ruines, psicóticos y despiadados tiene una presencia aun significativa en
nuestro plano evolutivo. A fin de cuentas, lo que quiero decir, es que si
alguno crea una realidad que este inundada por devastaciones apocalípticas,
criaturas malignas, deformaciones espectrales, o cualquier aberración que
provengan de la oscuridad mental y sádica de su cerebro, será realidad, y no
solo en el plano de la Realidad B, sino también en nuestra Realidad A, la
realidad tangible de los sucesos.
Los
jóvenes se miraron con gestos horrorizados.
>>En consecuencia, solo lo digo en forma de
advertencia, ¡no se asusten, chicos! –susurró con voz grave y tétrica el
científico y encorvó los dedos de sus manos, como una pata de águila–, ninguno
de ustedes será sometido a un experimento que afecte su integridad física y
psíquica, además la empresa <<Cyber-Dream .S.A & Galaxy>> cuenta con un nuevo avance en tecnología virtual
–mostró un pequeño objeto que presionaba entre el índice y el pulgar –, se
trata de un nuevo chip inhibidor sensorial, mucho más potente que el resto que
hemos creado. Lo que hace es básicamente elegir todas aquellas imágenes o
sucesos cognitivos que podrían ocasionar un peligro en la realidad tangible de
los sucesos y desecharlos; además, produce un equilibrio en la ecuación
cerebral de cualquier mecanismo de realidad virtual, así nos evitamos que el cerebro
colapse y muera en algún experimento. Lo cierto es que estarán muy asegurados,
y habrá un jugoso cheque para aquellos que terminen todo el proceso completo.
-¡Ah!, ya
entendí. –Dijo Deivid Green–. Lo que quiere usted y su empresa, es que seamos
unos malditos conejillos de india.
-Yo no lo
tomaría así, ¡mi querido Watson! –Fraseó
ora enserio, ora en broma–. Lo tomaría como una gran oportunidad de aportar a
la ciencia y a la tecnología, no os olvidemos que el protocolo de Cyber-Dream
se encuentra bajo los términos legales complementarios de nuestro sistema
mundial, cualquier avance sería de suma utilidad en el planeta, a parte que
será muy bien compensado de por vida, estoy seguro que cualquiera de ustedes
serian muy felices al tener asegurado
su alimentación y vivienda por el resto de sus días…, a parte de los créditos
que se ofrece por todos los servicios. No nos olvidemos que la tierra esta
sobrepoblada.
-¡Basura!
Yo me largo de acá. –Dijo un joven de las butacas traseras.
-No hay
problema. –repuso Veta –, los que quieran abandonar el barco pueden saltar, yo
solo les muestro el camino, y ustedes son libres de decidir a propia voluntad
¡libre albedrío! –reafirmó.
Los
jóvenes se pararon poco a poco y fueron abandonando la sala virtual, solo quedó
Deivid Green y un grupo de tres voluntarios frente a las pantallas plasmáticas.
-Sr.
Green, veo que ha cambiado de parecer –señaló el científico y rosó su barbilla.
-Solo lo
hago por los créditos, más vale arriesgarme de una vez por todas que vivir en
la sobrepoblación – indicó Green, aunque sus ojos mostraban un leve brillar que
delataba miedo e incertidumbre.
-Pues bien,
¡es hora muchachos! Acompáñenme –ordenó el científico.
Los
jóvenes y Deivid Green entraron a un salón más grande que el primero. Una
docena de científicos trabajaba a toda máquina en los ordenadores holográficos,
había unos diez de ellos, que enviaban una señal electromagnética a un <<orbe esferoidal>> conectado a unos cilindros, que se desprendían hacia unas
paredes de hierro…, y en el techo, una abertura en forma de “Q” se abría y
cerraba dejando ver el paisaje espacial de la noche, y los puntiagudos luceros
del espacio sideral. El orbe esferoidal emitía unos rayos transparentes que
dejaban unas chispas en forma de cuncuna, y viajaban por el aire del salón,
hasta deshacerse y apagarse como
luciérnagas.
El
científico preguntó:
─¿Estamos listos muchachos? El orbe esta
preparado, solo debemos pasarles estos memorándum…, ¡ya saben! La papelería
barata, es parte del protocolo –indicó con un dejo de broma y desagrado
ambiguo.
El Sr.
Green observó detenidamente el memorándum, y no encontró frase que merezca
algún reparo. Los jóvenes accedieron sin leerlo con mucha astucia.
|
Empresas: Cyber-Dream .S.A
& Galaxy
25 de marzo del año 2146.
Grupo Científico del
Sistema terrícola y Federación Galáctica
MEMORANDUM
DE CONFORMIDAD.
Yo____,
estando en pleno uso de mis facultades mentales, y con la presente
manifestación de voluntad, libre de cualquier vicio, declaro: <<que trasfiero todos los derechos de los
descubrimientos científicos y astronómicos que se hagan en virtud de la
Realidad virtual, experimento que se lleva a cabo por el protocolo de la
empresa, Cyber-Dream .S.A &
Galaxy, y que tiene por objeto, encontrar cualquier mecanismo de sobrevivencia
de la humanidad, así como, la añorada felicidad
de los habitantes de la tierra, que en su propósito amerite.>>
Se declara también, que, por el presente
memorándum, cualquier persona que haya sido sometida a los experimentos del
protocolo Cyber-Dream, quedaran afectos al pago de créditos canjeables en la
tierra o cualquier planeta de la federación, más el aseguramiento de sus
provisiones básicas para la subsistencia por el resto de sus días.
____________
Firma
del Voluntario
|
Los jóvenes
entraron al Orbe detenidamente, y fueron observando su contenido. Había un
escabel alargado y de tono metálico, donde los ocupantes tomaron asiento, el
Sr. Green observó a los costados del Orbe, colgaban unos digitadores temporales
que marcaban las 00:00, como si fuera un cronómetro listo para partir. El
científico les entregó unos trajes celuloides a los voluntarios que daba el aspecto de unos
muñecos cerosos y brillantes, con una insignia y su nombre estampado. Los
ocupantes del Orbe accedieron a ponérselos juntos con el casco virtual y el
chip inhibidor de pesadillas.
-Por lo
menos de ve bien el casco, tiene un aspecto moderno. –Dijo Ben.
-Pareces
un muñeco de metal, de esos que usaban en la vieja década del 2100 –agregó
Samara. – Y tú ¿Cómo te llamas? –miró al costado izquierdo del escabel, había
un joven silencioso que observaba intrigado todo el Orbe.
-¿Me
dices a mí? –se apuntó con un dedo distraído.
-Si. A ti…,
¿a quién más? ¡bobo! –masculló en tono sarcástico la chica. –No estarás
espantado ¿verdad?
-No, al
contrario –respondió toscamente–, estoy muy emocionado por entrar a Cyberdream.
Y un poco ansioso debo agregar. ¡Ah!, por cierto, me llamo Alberto, pero mis
amigos me dicen All. –extendió su mano saludando.
-¿Has
firmado el memorándum? –repuso Samara.
-Yo no
firmaré ningún puto memorándum. –Atajó Ben, arrugó el papel y lo tiró al tacho–
solo quiero entrar a Cyberdream y después recibir el jugoso cheque con los
créditos, comprar una nave y largarme a otro sistema solar, estoy cansado de
esta sobrepoblación. Y que no alimentemos este planeta de buenos chatos. Hace
miles de años que no conozco un científico con buenas intenciones. –Exageró–. Y
el Sr. Elnik Veta… ¡Tsk, tsk…! –resopló meditativo –, algo raro tiene este
tipo. Pero prefiero correr el riesgo.
-Igual
que yo –agregó Deivid Green y se acercó a los muchachos–, el riego vale la
pena, y de pasada quizás nos hacemos famosos. Es verdad que en años no se ha
podido confiar en los científicos de la tierra, pero es porque a los buenos se
los llevan a fuera del sistema. Desde que empezó la colonización ha sido mejor
llevarse a estos sabelotodo a un lugar donde puedan trabajar y resulten los
experimentos. No digo que Cyberdream vaya a fallar, pero ya sabemos como son
las cosas.
-Lo tengo
más que claro –inquirió Samara –, pero tú, no creo que tengas más edad que el
Doctor Veta.
-Eres
perceptiva o bien, mis canas ya son notorias. Efectivamente no soy tan joven
como ustedes…, pero Cyberdream esta diseñado para cualquier cerebro en
evolución desde el 2100, año en que la realidad virtual se hizo masiva en la
cotidianidad de la Tierra, así que espero no defraudarlos.
-No lo
harás, ninguno de nosotros lo haremos –repuso Ben–, no sé qué tiene cada uno de
ustedes en vuestras cabezas, espero que sus más grandes temores y pesadillas no
generen ningún percance; me incluyo, pero si estoy seguro de algo, nadie podrá
resistir en Cyberdream si no nos mantenemos atentos y unidos.
All y
Samara asintieron con la cabeza.
-¡Estas
en lo correcto chico! Y soy el primero en asumir esa responsabilidad –balbuceó
para sus adentros el Sr. Green y repuso–: ¡espero invitar las frías de regreso,
y me comprometo a unas hamburguesas con patatas si salimos vivo de esta! Los
créditos darán para eso y aventuras estelares.
Los
chicos sonrieron.
-Espero
no interrumpir –baladró el Doctor Veta en tono serio y carrasposo –, pero mis
colegas me informan que el Orbe se encuentra en condiciones para entrar a
Cyberdream, el ordenador central ha enviado las siguientes instrucciones:
|
Ordenador
3.21-c-x EXP. CYBERDREAM/OT-A
1)
Una
vez que los ocupantes tomen posesión del Orbe temporal B, debe acudir uno de
ellos, elegido entre sus miembros, al conducto teleyector que los trasportará
al portal del sueño, según la
composición de elementos elegido por su cerebro en la Cyberdream.
2)
Los
otros miembros del grupo podrán ver el proceso en las pantallas
teleplagmáticas e incorporarse al modo onírico de su compañero, o bien elegir
otra ruta del portal.
3)
Una
vez elegido el portal, el suceso se trasladará al Orbe temporal A (mundo
real) donde quedará impreso la realidad onírica y encapsulada hasta que
alguno de los ocupantes la active, una vez saliendo del Cyberdream.
4)
Si
alguno de los ocupantes fallece o se extravía en el portal, sin ser impreso
en el Orbe temporal A, quedará vagando para siempre, sin ser recuperado del
mundo Cyberdream, por la imposibilidad física de recuperar su cuerpo perdido en su
propio centro cerebral.
|
Se
desprendió un ordenador tele plasmático de la sala, y un dron proyectó las
instrucciones en el panel gigante, los ocupantes del escabel se miraron
sorprendidos. Todos, menos el Sr. Green, que tenía una aptitud más controlada
que el trio de jóvenes ocupantes. El doctor Veta, prosiguió con la explicación:
-Después
de esta intervención en los tele plasma, espero que quede claro las
instrucciones, lo primero, es activar el conducto teleyector. –Sentenció –,
luego, ya verán ustedes mejor que yo a
quien eligen para…
-No gaste
más palabras Sr. Elnik…, ambos sabemos muy bien lo que debemos hacer –dijo Sr.
Green y miró de soslayo a los jóvenes buscando complicidad –, solo espero que
su grupo de científicos estén atentos las 24 horas, y con la disposición que
amerita el experimento. Deben estar en los ordenadores cuando dispongamos de
cualquier elemento de combate o defensa, o lo que sea necesario.
-No cabe
duda –agregó Elnik.
-No
quiero morir allí –susurró Samara –, trataré de que mi mente solo cree
realidades concretas, me gustaría que los habitantes de la tierra tengan la
añorada felicidad, la necesitamos.
¿No es cierto chicos? –increpó con dulzura y los ocupantes asintieron.
-Muy
bien, ¡que no se hable más cretinos! – agregó Ben –, ya me siento como una niña con su helado,
vamos de una vez al ¡rock and roll!
El Sr.
Green sonrió y repuso:
-Doctor
Veta, ya oyó al joven, estamos listo. Prepare el escabel.
Los
ocupantes tomaron sus puestos, abrocharon los cinturones de seguridad, y se
colocaron los cascos virtuales. Estaban dispuestos a trasportarse al Orbe
temporal B a toda máquina. Unos drones inyectaron pequeños cables tentaculados
en los cascos de los ocupantes, y unos brazos mecánicos de plomo alzaron el
escabel hacia el centro del Orbe. Elnik Veta tomó posición junto al resto de
los científicos, frente a los ordenadores y el Orbe temporal comenzó a girar
poco a poco aumentando su velocidad hasta un punto de no retorno; una capa protectora
recubría el Orbe por fuera, y en cuestión de segundos les disparaba rayos
electrizantes por todo el salón.
-¡Mas
potencia! –ordenó Elnik, y los anteojos de los científicos se trizaron –, con
esta velocidad debe superar a la luz, la supersónica no basta –endilgó a viva
voy en el medio del salón, como si fuera un científico loco, los demás doctores
miraron atónitos.
-¡Mas
potencia! –volvió a vociferar. Y en un abrir y cerrar de ojos el Orbe
desapareció.
Los
papeles flameaban por todo el salón, con una brisa incomoda y helada.
-¡Muy
bien! –se tranquilizó Elnik – ¿Qué dicen las los Teleplasma? ¿hay noticias de
nuestros ocupantes?
Hubo un
silencio incomodo de 30 segundos.
-¡Miren!
–dijo un científico, mientras arreglaba sus anteojos con el índice –, ¡el
cronometro! Es el tiempo…, está corriendo señor, están en Cyberdream. Lo han
logrado ¡Eureka!
La tele
pantalla se activó.
Un ruido
de interferencia comenzó a centellar, y poco a poco, una figura humana con un
traje celuloide se fue dibujando en las Telepantallas.
-¡Aquí,
Deivid Green, me escuchan! Cambio. (sonido carrasposo)
-Si.
Atentos y claros – masculló Elnik Veta con los ojos vidrioso de entusiasmo.
Gritos de
júbilo y aplausos vibraron en todo el salón.
-Doctor,
¡lo logramos! ¡estamos bien! Los chicos no pueden creer lo que estamos
viendo. Tenía razón, aquí podemos crear
realidades, quizás podamos buscar formas de felicidad neuronal para todos los
habitantes de la tierra, la Cyberdream tiene múltiples conexiones en todo el
macrosistema de la realidad virtual. Podemos hacer todo lo que queramos, pero…
(Ruido de
interferencia)
La complexión
del Sr. Green se desfiguró hasta desaparecer en el telepantalla.
-¡Pero…!
¿Qué? –Exclamó compungido Elnik –. ¿pueden hacer algo, inútiles? –desesperó.
Pasaron
30 segundos y volvió la señal.
-(¡Auxilio!
¡Auxilio!) –se escucharon gritos compungidos.
El doctor
Veta corrió hacia el fonovisor.
-Sr
Green, ¿me escucha? ¿se encuentra allí? Cambio. Sr. Green… –gimoteó horrorizado
el científico.
(Ruido de
interferencia)
-¡Ayúdennos!
¡Por favor! –gritó desesperado–, estamos en la mente de Samara. ¡Es horrible!
¡Dios! ¡horrible!… ayuda… es gigante, tiene cuernos y un rostro no humano… nos
persigue y estamos atrapados. ¡Viene por nosotros… ! ¡Ayudaaa!
(Fin de
la interferencia)
-Señor –
espetó un científico.
-¿Qué?
-Los
chips inhibidores. El ordenador indica que han fallado. Los ocupantes están
atrapados en la Cyberdream, solos frente a los peligros de sus propias mentes.
¿Qué haremos? – rezongó desesperado.
Elnik
resopló cansado y abatido.
-¡Prepárense!
–dijo con decisión–, no los dejaré solo ahí con esa cosa. Debemos ir por ellos.


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